Bestias del este

Una nueva generación de boxeadores surgió de la antigua URSS, endurecidos, feroces y desenfrenados por dominar…
Entretenimiento   |  2015-04-17  Mike Tyson



Estos cuates de Rusia y la antigua Unión Soviética son peleadores despiadados, violentos. ¿Y sabes qué? Ahora son de los mejores pugilistas del mundo. Tenemos la idea preconcebida de que la gente de esa región es como Kublai Khan: están sedientos de sangre, son crueles, malos y salvajes. Son descendientes de Atila el Huno y Genghis Khan. 

Y en realidad sí tienen ese espíritu iluminado. Les llega de nacer en circunstancias duras y no encontrar otra forma de mejorar la situación que salir de ella golpeando. Es algo con lo que sin duda me relaciono. Pasé los últimos dos años y medio produciendo un documental, Champs, dirigido por mi amigo Bert Marcus, que profundiza esta idea. Ve a Evander Holyfield, Bernard Hopkins —dos de los grandes peleadores de mi era— y a mí, y lo que se requiere para ser campeón.

El film muestra que la pelea fuera del ring, tanto en la vida temprana del boxeador como cuando termina su carrera, puede ser incluso más desgarradora que adentro del ring. Se trata de salir de la nada y convertirte en algo increíble. Veo la misma ferocidad en estos peleadores del este que ahora ganan campeonatos mundiales. 

A veces no escoges boxear, te escoge a ti, es el único deporte que te permite escapar de la violencia y la pobreza a través del acto violento en sí. Estos boxeadores del este pelean para sobrevivir y odian perder. Prefieren morir a ser vencidos en el ring. En mi mejor momento, creo que pude haber dominado a cualquier hombre en el planeta. Porque como estos hombres, quería ganar. Necesitaba ganar. Lo quería más que cualquier otra cosa en mi vida. Y más que eso, tenía que verme espectacular haciéndolo. Boxear se trata de lastimar a tu oponente y salir victorioso. Así de sencillo. Así de puro. Así es desde el principio de los tiempos. 

Ve a Sergey Kovalev, el campeón ruso de peso semipesado. Es feroz. Cuando le avientas un golpe regresa con dos. Eso se le dificultó a Bernard Hopkins cuando pelearon el año pasado. Kovalev avienta todos sus golpes con intenciones asesinas, y eso intimida. Bernard no perdió por nocaut, pero dudaba en golpear porque sabía que recibiría respuesta. Algo muy malo es que Kovalev no tiene tanto crédito como merece por ganarle a Bernard, porque Bernard tenía casi 50. Pero Bernard le habría ganado a cualquier semipesado en el mundo esa noche menos a Kovalev. 
O toma a Gennady Golovkin, el peso medio de Kazajistán. Lo que tiene es el temor a lo desconocido: esa intimidación psicológica, ese misterio. Aún no sabemos mucho sobre él. Pero aunque está un poco sin probarse, ya se convirtió en figura legendaria. Creo que Kovalev y Golovkin serán estrellas una vez que comiencen a pelear con los tipos de primera. 

Mi favorito de estos pugilistas es el campeón de peso pluma ucraniano. También es espléndido. ¡Puede pelear, maldita sea! A mi mentor y entrenador, Cus D’Amato, le habría encantado. Y la defensa es lo primero que necesitas para ser exitoso en el box. Pero también es un golpeador inteligente. Tener una gran defensa y agresión superba es lo que yo considero que lo hace una estrella. Cuando piensas en Golovkin, cuando piensas en Kovalev, estos tipos son salvajes. Son brutales. Pero no tienen la defensa. Lomachenko sí. 

Ruslan Provodnikov y Evgeny Gradovich son de Siberia. Es un lugar duro para crecer. Es la tundra. Lo único bueno al ser de un lugar así es su increíble disciplina. Pasé tiempo en esa parte del mundo. La gente es encantadora. Es muy raro toparte con alguien malévolo, pero no intentes aprovecharte de ellos. No tendrás oportunidad de reivindicarte porque no se andan con rodeos. Con razón estos tipos son tan duros. Este deporte te lleva al nivel más alto. Pero en la fase inicial, cuando comienzas como peleador, es lo más bajo de lo bajo. Es lo que es. Nunca verás a un tipo de la escuela de leyes de Harvard pelear tan salvajemente como estos cuates. Nacimos en el infierno. Cada pelea que ganamos es un paso afuera del infierno. Acumulamos muchos pasos y en nuestras mentes nos liberamos. Pero nunca sucede así. El infierno te sigue mientras sigas involucrado en el deporte. Te seguirá siempre. Casi todos los peleadores creen que pelean por la gloria y el honor. En realidad, nacimos con honor. No ganamos el honor; sólo podemos perderlo. Peleamos por algo que ya existe, que ya poseemos. 


Sergey Kovalev



División: peso semipesado
Récord: 26 victorias, 23 nocauts y un empate
Lugar de nacimiento: Cheliábinsk, Rusia
Próxima pelea: 14 de marzo contra Jean Pascal

Pregúntale a la promotora veterana Kathy Duva por qué firmó al desconocido Sergey Kovalev en 2012. “Fueron sus ojos”, dice Duva del temeroso campeón semipesado. La mirada de Kovalev no era amenazadora, era primitiva, primordial. “Tenía la mirada de alguien que haría todo por ganar”. Apodado “Krusher”, el ruso de 31 años posee un arma tan peligrosa que ha vencido por nocaut a casi todos con los que se ha enfrentado, a veces sólo atacando el cuerpo: su recto derecho. No que sea su favorito. “Mi golpe favorito es el que lastima a mi oponente”, dice. “Cualquier golpe: gancho derecho, izquierdo, recto”. En 2011, Kovalev peleó contra Roman Simakov y le ganó por tanto que Simakov murió después. Devastado, Kovalev donó sus ganancias a la familia del boxeador caído. El año pasado, Kovalev fácilmente dominó al gran Bernard Hopkins en su mayor pelea hasta ahora. Con 79 kilos, este púgil busca-y-destroza está por defender sus cinturones contra todas las esquinas. 


Gennady Golovkin



División: peso medio
Récord: 32 victorias, 28 nocauts y cero derrotas
Lugar de nacimiento: Karagandá, Kazajistán 
Última pelea: 21 de febrero vs. Martin Murray (ganó Golovkin)

Con un registro alto de nocauts en el boxeo, el campeón invicto de peso medio Gennady Golovkin es la bestia violenta más explosiva del montón. Con sus 75 kilos es brutalmente adepto para descubrir debilidades rápido y explotarlas con su técnica superior, poder devastador y golpes precisos. Nacido en Karagandá, un sombrío pueblo minero de Kazajistán, Golovkin fue motivado por sus hermanos mayores para seguir una carrera más lucrativa en el box. Para inspirarle una sensación de valentía, lo llevaban a las calles en la noche y escogían a un rufián. “¿Le tienes miedo?”, preguntaban. “No”, respondía Golovkin. “Demuéstralo”, decían. Golovkin, de 32 años, ataca a sus oponentes con la misma fiereza ruda e imperdonable. La maldición del ganador olímpico de plata en 2004 quizá sea el ser un pegador tan salvaje que hasta ahora no ha podido lograr una gran pelea con un oponente de marquesina. “Es el problema”, dice el entrenador de Golovkin, Abel Sánchez. “Realmente no sabemos qué tan bueno es”. 


Evgeny Gradovich 



División: peso pluma
Récord: 19 victorias, 9 nocauts, un empate y cero derrotas
Lugar de nacimiento: Igrim, Rusia

De niño, Evgeny Gradovich soñaba con jugar futbol profesional. “No me gustaba boxear”, dice. “Me gustaba el futbol. Pero cuando iba al gimnasio de futbol, el entrenador decía: ‘Tenemos demasiados jugadores, así que mejor regresa el año que entra’”. Se volteó al pugilismo y se convirtió en un gran prospecto en Igrim, su pueblo siberiano. Gradovich, de 28 años, era muy desconocido hasta su primera pelea ESPN contra Billy Dib en 2013. No era preferido. Gradovich ganó como 20,000 dólares, pero le robó la corona IBF de peso pluma al acosarlo y golpearlo con la ferocidad de un animal salvaje. El estilo guerrero de Gradovich le ganó el envidiable apodo de “El Ruso Mexicano” y desde entonces vive en Oxnard, California, bajo el tutelaje del reconocido entrenador Robert García. Defendió su título cuatro veces, convirtiéndose en la estrella de peso pluma conocido por su combinación de agresión y precisión. Como su paisano, el siberiano Ruslan Provodnikov, la ofensiva de alta presión de Gradovich lo convirtió en un favorito de los fans. 


Ruslan Provodnikov



División: peso wélter ligero
Récord: 24 victorias, 17 nocauts y 3 derrotas
Lugar de nacimiento: Beriózovo, Rusia

Creciendo en un pueblo pobre, casi congelado, en una esquina remota de Siberia, Provodnikov aprendió a sobrevivir a cualquier costo: “De niño robaba pan del plato del perro de un vecino porque no tenía qué comer, era muy duro. Mi niñez sólo me endureció, me hizo quien soy ahora”. Esas adversidades tempranas empoderan el estilo furioso, de pura acción, del “Rocky Siberiano”, cuya agresión incansable lo convirtió en uno de los más populares peleadores del boxeo. Los intercambios brutales de Provodnikov contra Tim Bradley le ganaron en 2013 el galardón Fighter of the Year antes de perder por una decisión dividida por un pelo contra el más alto y delgado, Chris Algieri. En su pelea de regreso, Provodnikov, de 31 años y antiguo compañero sparring de Manny Pacquiao, detuvo a un desteñido José Luis Castillo en cinco rounds. Sin duda Provodnikov no tendrá una carrera larga porque recibe mucho castigo para darlo. Pero los fans hardcore del box, que aman el instinto asesino del ruso, felizmente sintonizarán cada uno de sus golpeteos superiores. 

Vasyl Lomachenko



División: peso pluma
Récord: 3 victorias, un nocaut y una derrota
Lugar de nacimiento: Bilhorod-Dnistrovskyi, Ucrania

Vasyl Lomachenko nunca intentó hacerse de una carrera con sus puños. “Quería jugar hockey”, dice el joven de 27 años. “Pero como mi papá era entrenador de box, opté por esa pasión”. Qué bueno: ahora Lomachenko es uno de los pugilistas más consumados en el juego. Con el récord de amateur más fino en la historia (396 victorias contra una derrota, que vengó dos veces), el dos veces medallista olímpico de oro ya superó más estilos de pelea que a los que muchos boxeadores veteranos se enfrentan en toda su vida. No sólo está excesivamente bien aleccionado, sino bendecido con velocidad mareante, golpes exactos y astuto trabajo de pies. Incluso después de que Lomachenko perdió por decisión dividida contra el campeón del peso pluma Orlando Salido en sólo su segunda pelea pro, su técnica superior y agresión inteligente impresionó a los críticos más duros del boxeo. Lo más malo de Lomachenko quizá sea su tamaño. Siendo un peso pluma de 60 kilos, hay un límite a lo que puede subir en peso, y los púgiles más ligeros suelen ganar mucho menos dinero. Aún así, Lomachenko sin duda es el boxeador más talentoso en llegar de Ucrania desde los Klitschkos. 

Tags: Mike Tyson
Foto: Andreas Laszlo Konrath