Enciende la chispa con un paseo al desnudo

Un viaje en pareja es ideal para conocer más a esa persona con la que tienes una relación, pero nada mejor para esta travesía que hacerlo al desnudo... literalmente.
Hombre Maxim   |  2015-04-04  Miryam Ruiz



Sin duda, visitar un hotel nudista es una experiencia que se debe hacer en pareja; los amigos déjalos para otra ocasión, cuando lo que deseas es sólo divertirte. Existe toda clase de hospedaje, pero para vivirla al máximo, el Caribe siempre será la mejor opción.
 
Invita a tu chica a unas vacaciones de ensueño, a una experiencia que sólo deseas compartir con ella: vivir en libertad, pero con todos los lujos, y hasta más de los necesarios.
 
Sí, al principio tal vez lo piense: “¿Pasearme desnuda delante de desconocidos?”. Pero algo dentro de ella dirá que sí, que debe arriesgarse, y así será.
 
Planéalo en temporada baja, para que el hotel esté más desocupado. Cada uno tiene sus reglas y hay que seguirlas. Si todos andan sin ropa se sentirá fuera de lugar si ella trae. En menos de lo que piensas se despojará de toda prenda y podrás admirarla día y noche como Dios la trajo al mundo.
 
La tentación es mucha, sé que lo es, pero es importante que en todo momento tus ojos se posen sobre ella. Habrá ocasiones en que quieras admirar otros cuerpos, pero hazlo disimuladamente y cuando ella no esté a la vista. Nosotras queremos ser el centro de la atención, ¡y más si estamos desnudas!  Si ves otro cuerpo, peor aún que esté en mejor forma que el de ella, sentirá que tu objetivo realmente era otro: darte un taco de ojo con lo que no tienes en tu cama.
 
Además, ten en cuenta que también las otras mujeres pueden sentirse incómodas. Sí, nos gusta que los extraños nos admiren, pero no con mucha lascivia, y lo último que queremos es una llamada de atención por parte del personal.
 
Guarda tu teléfono celular y tu cámara. Olvídense del mundo exterior. Si deseas tomar algunas fotos de ambos desnudos como jugueteo, pide su permiso, pero jamás lo hagas sin su consentimiento, claro que nos gusta tomarnos fotos desnudas, siempre y cuando sea consensuado; si no agárrate para la pelea, porque si te cacha podría enfurecerse y arruinar el viaje.
 
Que el hotel sea nudista no quiere decir que pueden tener relaciones sexuales en público. Mejor opta por mirarla con deseo todo el tiempo; nada mejor para levantarnos el ánimo y humedecernos que sentirnos el objeto de deseo, puramente carnal. Zambúllanse en el mar y acaríciense por debajo de las olas, para que cuando regresen al cuarto obtengas el premio mayor.
 
La idea es no salir del hotel, así que elige uno todo incluido; si no es así, no escatimes en gastos: beban, coman y dense carilño como si no hubiera mañana.
 
Lo importante es que la hagas olvidar sus complejos y, claro, que tú te olvides de los tuyos, para convertir la experiencia en la más sexual que hayan tenido, sin que precisamente todo sea tener sexo.
 
Hay otros detalles para hacerlo, por ejemplo, decirle que te excita que otros vean su cuerpo y que éste sea sólo para ti, con esto la harás sentir que no sólo tu mirada está encima de ella, sino la de los demás varones del lugar, lo que la excitará de una manera sublime.
 
Si te emocionas de más y tienes una erección, calma, haz que lo sepa y tal vez en ese momento tengan que correr a la habitación a terminar lo que ya empezaron.
 
Dale los momentos más románticos y sexuales que tendrá en su vida. Para la siguiente ocasión que se lo propongas, no lo dudará ni un segundo, asentirá mientras recuerda el placer de estar desnuda al aire libre con tu mirada penetrándola. 

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Foto: Shutterstock/ Ilustración: Marco Armenta