MUJER DE COMBATE

Contra cualquier pronóstico, Holly Holm es la campeona de peso gallo de la UFC, un sinónimo de fuerza y dedicación.
Celebridades   |  2016-03-10  Paulyna Mérida

Piensa en un ring de batalla, donde probablemente no imaginarías a una mujer de 1.73 de estatura, con unas piernas esculturales y cabellera rubia deslumbrante. “Los deportes de contacto no son cosa de mujeres”, pueden decir algunos, y más cuando nos referimos a la Ultimate Fighting Championship (UFC), que es la compañía de artes marciales mixtas en donde se lleva a cabo, más que un deporte, una pelea real en la que los combatientes en turno involucran varias disciplinas como karate, yudo, luchas, boxeo, entre otras.

No obstante, Holly Holm es una de las que ha callado la boca a propios y extraños al ser hoy la campeona de peso gallo de la UFC, donde ganó el combate contra una de las mejores en su rango, Ronda Rousey, la primera campeona y que había defendido el cinturón desde 2012, cuando se abrió el octágono de pelea para las mujeres. Su vida, antes de adentraste en el mundo de las artes marciales mixtas, era muy común: asistía al colegio en Alburquerque, practicaba gimnasia, natación y futbol. Su apodo es “The Preacher’s Daughter”, que hace referencia a que su padre era un pastor de iglesia.

*Encuentra el texto completo en nuestra edición impresa de "Íconos" de marzo.