¿Quién ayuda a los Supercívicos?

Dos hombres promueven la cultura cívica entre los habitantes de la Ciudad de México, graban sus acciones y suben los videos a internet. Hoy generan millones de reproducciones y son de los influenciadores digitales más importantes del momento.
Icon   |  2016-05-17  Gabriel Guajardo

Me atropellaron por defender una ciclovía. me aventaron el coche y mi hombro se zafó. La verdad estoy vivo de milagro. Recapacité mucho después de eso: en esta ciudad el bueno se convierte en malo, y el malo… en diabólico”, advierte “el Comandante” Hernández, fundador de Los Supercívicos, proyecto que cumple una década de vida aunque en el 2015 experimentó un boom de popularidad gracias a las millones y millones de reproducciones a través de su fanpage en Facebook.


“Él es el más aventado de los dos. Pero el punto es que siempre buscamos dialogar, nunca pelear”, complementa @eseguey. El proyecto de Los Supercívicos nació en 2006, con la idea de registrar en video a personas anticívicas en la Ciudad de México, ya sabes: estacionarse en doble fila, utilizar el carril del Metrobús, andar en bicicleta sobre la banqueta o cualquier otro caso imprudente, no importa que seas peatón, conductor 
o representante del Gobierno, si violas la ley y ellos están cerca, 
no te salvas.
Aunque el proyecto nació junto con el locutor Abel Membrillo (q.e.p.d.), hoy vive una época dorada gracias a las reproducciones de sus videos en Facebook. Hoy, “el Comandante” Hernández y @eseguey son unos de los influenciadores digitales más importantes del país.

Contenido no apto para la televisión mexicana

Un día antes de esta entrevista, nos pusimos de acuerdo con Los Supercívicos para hacerles unas fotografías en el Foro Zony Maya, ubicado en la colonia Roma (Zacatecas 140). El tiempo se pasó sin darnos cuenta y ya no pudimos platicar a fondo de su proyecto. Por eso hoy me ubico cerca de avenida Revolución, en la colonia Mixcoac, “el Comandante” Hernández me abre la reja de entrada de una privada de casas. “Nueve, ¡espérate!”, le reprocha a un pequeño cocker spaniel. En su día a día, Arturo también se dedica a rescatar perros, incluso mientras caminamos a una casa blanca de una sola planta, me platica que pronto lanzará un proyecto en la web para rescatar más animales. 
“El número es para no encariñarme, aunque igual no funciona. 
Y también es un poco de broma”.


Entramos a la casa, que aún se encuentra en vías de remodelación, y nos sentamos frente a una mesa gris de forma ovalada. 
A los diez minutos, @eseguey toca la puerta y después de saludarnos iniciamos la charla. Ambos colaboran juntos desde 2013, Arturo tuvo un primer intento del proyecto con TV Azteca –“Es un formato en el que dependes de tu equipo. Tenía tres actores, cuando en realidad debería haber reunido improvisadores”– y ambos en Multivisión con Houston, tenemos un programa, el cual era de comedia política y contaba con varias secciones, una de éstas, Los Supercívicos. “No se puede hacer comedia política en este país. Así que duramos cuatro meses”, analiza Arturo. “Primero empezaron pidiendo que no hiciéramos bromas de Peña Nieto, luego del secretario de Gobernación; luego fue que no podíamos burlarnos hasta de ¡la secretaria de Marina! Entonces querían bromas de situaciones pendejas. En el país estaban pasando cosas importantes y no podíamos quedarnos callados”, remata @eseguey.


Cuando el proyecto en MVS salió del aire, ambos sabían que tenían una idea de impacto, ya que subían cápsulas de todas la secciones a la red, pero los actos de Los Supercívicos eran los más populares –“Desde el principio fue madrazo tras madrazo”, resalta @eseguey–. Hubo un intento más en el programa El incorrecto, transmitido en E! Entertainment y Cadena Tres, conducido por Eduardo Videgaray; 
sin embargo, tampoco funcionó.


La televisión mexicana no los quiere, después de tres intentos, lo más lógico era continuar el proyecto de manera independiente, en una plataforma donde la censura y las limitaciones no detengan cada una de las ideas de estos dos mexicanos. “En la televisión los contenidos están secuestrados por intereses políticos. No puedes rozar a alguien que en un futuro quiera meterle lana a un canal, lo cual me parece ilegal y mal hecho porque no deberían gastar nuestro dinero en la televisión, pero los partidos van y compran los medios. Así que no puedes hacer ninguna crítica”, sentencia “el Comandante”.

 

Reportar lo que todos quieren denunciar

Los Supercívicos rebasan los 721 mil seguidores en Facebook, están muy cerca 
del millón y saben las responsabilidades que eso conlleva al momento de denunciar en sus plataformas. Arturo me abre la puerta de un cuarto, dentro observo una repisa llena 
de máscaras, altavoces y otras herramientas que utilizan para grabar cápsulas. Regresamos a la mesa y comparten en su fanpage un video: Arne aus den Ruthen, City Manager de la Delegación Miguel Hidalgo. En éste se denuncia al director general de Grupo Miled, quien utiliza su influencia –“Me caga la palabra influyente”, expresa @eseguey mientras Arturo ríe sobre su comentario– para bloquear una banqueta con sus camionetas personales y las de su cuerpo de seguridad. En cuestión de minutos el video tenía decenas de miles de reproducciones, en tres días alcanzó 1.3 millones, además de 28 mil likes y 24 mil shares.


Aunque muchas personas en nuestro país ubican a este dúo dinámico como YouTubers, en realidad esa plataforma, así como Instagram y Twitter (juntas combinan cerca de 300 mil seguidores), sólo son herramientas para denunciar y promocionar sus videos en Facebook. “Muchos de los problemas de México vienen de los ciudadanos: no participamos, no nos informamos, no denunciamos. Estamos acostumbrados al paternalismo”, resalta @eseguey mientras se lleva las manos a la cabeza en tono de desesperación. Y tiene razón, Los Supercívicos ganan popularidad gracias a que los mexicanos nos sentimos identificados con sus denuncias y quejas. El problema es que nadie más hace lo mismo.
Periodismo ciudadano y el ejército Supercívico


El futuro de Los Supercívicos pinta bien. Día a día suman más seguidores y también reciben centenares de denuncias por parte de los mismos. “Todo mundo puede ser un reportero. De eso se trata. 
Hay que enseñarle a la gente cómo hacerlo, incluso luego realizamos tutoriales: grabar con tu celular correctamente, qué decir, entre otras cosas”, interrumpe @eseguey mientras hace una cara de que tiene una observación brillante: “Bueno, tampoco los que están ahorita en la televisión de nuestro país saben hacerlo”.

El hecho de recibir material de otros civiles los entusiasma. Saber que sus esfuerzos se reflejan en hechos concretos es importante para ellos. Su futuro se enfoca en un portal, una plataforma digital de denuncia civil, digamos que es una especie de WikiLeaks de la denuncia cívica que le permite a quien desee subir su denuncia 
y compartirla. “El objetivo es formar un ejército Supercívico, en donde cada uno de sus integrantes, desde su trinchera, utilice este foro. Uno que cada vez crecerá más y más”, cuenta entusiasmado“el Comandante”.


“Si tuviéramos que decir cuál es el verdadero problema de los mexicanos cuando grabamos las cápsulas, lo que escuchamos de casi todos –digamos 80% de los casos– es el clásico ‘Nada más tantito, guey’: ‘Estoy tantito sobre un paso peatonal’, ‘Estoy tantito en doble fila porque mi hija se bajó para entrar a la papelería’, ‘Nada más es una colillita en el suelo’, pero no entendemos que cuando todos funcionamos así, el ‘nomás tantito’ 
se vuelve un todo. “Nosotros estamos aprendiendo también, no es sencillo, pero sí es fácil tener la disposición de hacerlo”.


Su caso me recuerda un poco a la novela gráfica Watchmen, escrita por Alan Moore 
en 1986. En ésta, personas que se disfrazande superhéroes salen a las calles a combatir el crimen, son vigilantes cansados de la violencia y corrupción, pero en el desarrollo de la historia las persona los rechazan y cuestionan sus acciones: “Who watch the Watchmen?”, sentencian en la historia.


El caso de Los Supercívicos no es tan extremo. Ellos no son vigilantes, obviamente, aunque sin duda se juegan el pellejo cada vez que salen a la calle. Pero si tanto nos gustan sus videos, los compartimos y comentamos en los mismos que estamos cansados de la corrupción, el influyentismo, la falta de cultura cívica, el paternalismo, las mordidas, los policías corruptos, las bicicletas circulando en la banqueta, entre muchas cosas más, ¿entonces por qué no ayudarlos a denunciar estos actos? ¿Quién ayuda a Los Supercívicos? Ésa es la gran pregunta.

 

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Foto: ZONY MAYA